29/11/16

Obesos tienen más riesgos de sufrir embolias [29-11-16]


Obesos tienen más riesgos de sufrir embolias

Además la obesidad provoca mal funcionamiento en vasos coronarios, arterias carótidas y cerebrales, revela el doctor Saúl Salinas Orozco, endocrinólogo del Servicio de Cardiología Preventiva y Rehabilitación Cardiaca del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Coahuila.

 Las personas obesas tienen mayor riesgo de sufrir un infarto y embolia y aparece como la primera causa de muerte en edades tempranas entre los 40 a 50 años de edad, revela el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Además la obesidad provoca mal funcionamiento en vasos coronarios, arterias carótidas y cerebrales, revela el doctor Saúl Salinas Orozco, endocrinólogo del Servicio de Cardiología Preventiva y Rehabilitación Cardiaca del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Tras hacer esta advertencia, informa que en México, se estima que cerca del 70 por ciento de la población tiene obesidad, la cual condiciona un aumento importante en la aparición de infartos y accidente vascular cerebral.

El especialista señaló que para prevenir esta problemática de salud pública, el IMSS realiza campañas de fomento a la salud, mediante la promoción de actividades físicas, mejorar la alimentación y disminuir el peso corporal, principalmente entre niños y jóvenes.

Salinas Orozco dijo que lo ideal es caminar por lo menos 30 minutos todos los días, evitar la ingesta de comida rápida, azúcar refinada y grasas saturadas, así como el tabaquismo, además de reducir la obesidad abdominal o central, la que más se asocia a riesgo cardiovascular aumentado.

Añadió que, para ello, en las clínicas y hospitales del Seguro Social se cuenta con Departamentos de Nutriología, donde se orienta y apoya a los pacientes, a partir de que tomen conciencia y estén dispuestos a hacer cambios en su estilo de vida.

La salud es una responsabilidad personal, dijo el endocrinólogo, quien enfatizó que el sobrepeso y la obesidad aumentan la frecuencia y severidad de los factores de riesgo cardiovascular: hipertensión arterial, diabetes, dislipidemias, elevación de ácido úrico, aumento de factores de coagulación, que conducen a una arteroesclerosis acelerada y, en consecuencia, a desarrollar infarto al miocardio temprano y accidente vascular cerebral.

En un comunicado Salinas Orozco, establece que dichos padecimientos afectan directamente a los vasos que llevan la sangre para nutrir al cuerpo, los vasos cardiacos o vasos coronarios, o arterias coronarias, encargadas de llevar la sangre al cerebro, también conocida como arterias carótidas o cerebral.

Los obesos tienen tendencia a tener dislipidemia mixta, con elevaciones importantes de triglicéridos, aumento en colesterol LDL (malo) y reducción del colesterol HDL (bueno), factor protector contra un infarto.

En el IMSS se brindan procedimientos de angioplastía para destapar los vasos, o bien aumentar el diámetro de una arteria que se está cerrando. Se detecta por cateterismo cardiaco o cateterismo cerebral, aunque también se pueden diagnosticar con otros estudios más sofisticados, como ultrasonografía, tomografía o incluso resonancia magnética.

Por medio de éstos es posible ver que una placa está en riesgo de romperse o que ocluye una arteria; entonces se programa este procedimiento, conocido como intervencionismo, que resulta bastante exitoso en jóvenes y en personas mayores de 80 años, enfatizó.

27/11/16

Consejos saludables para preparar alimentos en barbacoas durante el verano [27-11-16]


Consejos saludables para preparar alimentos en barbacoas durante el verano

Los expertos instan a disfrutar de la cocina al aire libre y reducir al mínimo el riesgo de cáncer

Para muchos estadounidenses el verano no sería lo mismo sin una barbacoa en el patio de atrás. Sin embargo, los expertos advierten que la carne quemada y el sabor ahumado del asado a la parrilla podrían poner en riesgo su salud.

La buena noticia es que si planifica con antelación y toma algunas decisiones inteligentes, podrá disfrutar de las barbacoas del verano y reducir su exposición a sustancias químicas que causan cáncer.

Asar a la parrilla a alta temperatura puede transformar las proteínas presentes en las carnes rojas, de cerdo, ave y pescado en aminas heterocíclicas (AHC), sustancias químicas que han sido relacionadas con cánceres de mama, estómago, próstata y colon.

“Lo que pasa es que las altas temperaturas pueden modificar la forma de la estructura de las proteínas en la carne y convertirlas en un agente irritante del organismo que está considerado un carcinógeno químico”, señaló Stacy Kennedy, nutricionista del Instituto del Cáncer Dana-Farber, en un comunicado de prensa.

Otro agente causante de cáncer, los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), está presente en el humo de la barbacoa. Los HAP se forman cuando la carne, al cocinarla a la parrilla, suelta grasa y jugos sobre la fuente de calor.

“Es justo aquí cuando se producen los componentes principales que causan cáncer”, señaló Kennedy. “Así que usted querrá reducir la exposición a ese humo”.

Para aquellos que tienen pensado encender la parrilla este verano, Kennedy les ofrece los siguientes consejos a fin de reducir la exposición a los agentes que causan cáncer.

  • Elija las carnes con prudencia. Evite asar a la parrilla carnes muy grasas, como las costillas y salchichas. En cambio, elija carnes magras que sueltan menos jugo y grasa y producen menos humo. Retire siempre la piel y el exceso de grasa. También es buena idea elegir cortes de carne más pequeños, como las brochetas, que requieren un menor tiempo de cocción.
  • Opte por un marinado suave. Los marinados más espesos tienden a chamuscar la carne, lo que aumenta la exposición a los agentes que causan cáncer. Elija marinados a base de vinagre o limón, que crearán una capa protectora sobre la carne.
  • Reduzca el tiempo del asado a la parrilla. Siempre descongele la carne antes de cocinarla. Las carnes y el pescado deben cocinarse parcialmente en el microondas antes del asado a la parrilla. Esto reducirá el tiempo de cocción y el riesgo de exceso de humo.
  • Voltee a menudo. Voltear las hamburguesas una vez cada minuto le ayudará a evitar que la carne se queme o chamusque.
  • Tome en cuenta el lugar donde coloca los alimentos. Asegúrese de colocar los alimentos al menos seis pulgadas (0.15 metros) de distancia de una fuente de calor.
  • Cree una barrera. No permita que los jugos se derramen y produzcan humo nocivo. Cubra la parrilla con papel de aluminio o cocine con tablas de cedro.
  • Considere la posibilidad de asar también vegetales. Ase a la parrilla sus vegetales favoritos ya que no contienen proteínas que formen los nocivos AHC. “La gente se sorprende, pero se pueden comer vegetales chamuscados con total seguridad”, apuntó Kennedy. “Sus proteínas son diferentes y no tienen el mismo efecto que las de la carne”.

A pesar de los riesgos, Kennedy señala que los aficionados a las barbacoas deben mantener las cosas en perspectiva. “Si prepara alimentos a la parrilla y sigue los consejos de seguridad adecuados, el riesgo de contraer cáncer es muy bajo”, aseguró. “Tener sobrepeso o ser obeso, afecciones que han alcanzado niveles de epidemia en EE. UU., son factores de riesgo mucho más importantes para desarrollar cáncer que el consumo de alimentos a la parrilla”

24/11/16

Obesidad y nutrición: ¿cómo se alimentan las personas obesas?

Obesidad y nutrición: ¿cómo se alimentan las personas obesas?

cuerpomente.com.-Jon Gabriel

Utilizaré una expresión un tanto dura. ¿Existen los gordos desnutridos? Ya lo creo. Sé muy bien de lo que hablo porque lo he vivido en primera persona. Y pondré un ejemplo bien didáctico. El yeso está lleno de calcio, ¿no? Puedo comer una tonelada de yeso y no conseguir la más mínima aportación de calcio. Sólo que lo metas en tu cuerpo no significa que acabe en tus células.


Las causas de la obesidad: diferenciando entre calorías

No todas las “calorías” son iguales. Necesitamos lo esencial o los nutrientes esenciales aportados y presentes en cada uno de los grupos de alimentos: proteínas, carbohidratos y grasas. Pero no vale todo ni de cualquier manera. Si le proporcionamos al cuerpo “comida basura”, más allá de saciar temporalmente la sensación de hambre con el inherente “efecto rebote” a las pocas horas, es muy posible que no obtengamos los nutrientes esenciales (nutriente y alimento no es lo mismo, claro). De ahí la importancia del tipo de alimento que consumimos. El alimento fresco, de temporada, sin procesar, “bio” siempre que sea posible, aportará muchos más nutrientes que el mismo alimento procesado, conservado, tratado, alterado, quizá recolectado hace meses (o un año en el caso de muchas frutas “maduradas” en cámara).

A menudo quien quiere perder peso piensa que si su problema son las grasas, no puede comer grasas. ¿No es la acumulación de grasa mi problema? ¡Cómo voy a ingerir nada que contenga grasa! Con este “no método” para adelgazar es fácil que se consiga justo lo contrario (aumentar de peso) porqué los carbohidratos que se consuman los transformemos en grasa de reserva en vez de quemarlos (por activación de los programas FAT). Pero eso no sería lo peor. Puede ser que la alteración resultante en los procesos metabólicos del organismo acabe en una seria descompensación de algún paso metabólico esencial. A eso me refería con la expresión de “gordo desnutrido” o mejor “malnutrido”. Esa “malnutrición”, entre otros efectos, puede derivar en aumento de peso o en estabilizar el mismo aún cuando reduzcamos significativamente la ingesta de prácticamente todo lo esencial.

No se trata de no comer tal o cual producto sino de comer el tipo correcto de grasas, proteínas y carbohidratos. La obesidad y la nutrición están, lógicamente, muy vinculadas.


Grasas buenas, las grandes olvidadas en nuestra dieta

La forma más visible y dominante del hambre nutricional que sufrimos hoy día es la de los ácidos grasos esenciales. Los principales son los Omega-3 y Omega-6. Las grasas saturadas estaban poco presentes en las dietas “antiguas” y la proporción de ácidos grasos Omega-6 y Omega-3 era de 1:1. Hoy es de 20:1. Mantengo que además de la evidencia científica del todo acreditada que ese desequilibrio causa (por ejemplo en relación a los procesos de inflamación), esta misma “desproporción” causa la activación de los programas FAT.

En mi opinión es casi imposible perder peso sin contar con el aporte diario de ácidos grasos Omega-3 de calidad. De la misma manera que hay pues unas grasas esenciales que debemos ingerir a diario y especialmente cuando se trate de perder peso.


Mucho cuidado con los azúcares

Algo parecido ocurre con los azúcares. Hay que cuidar la ingesta de carbohidratos y ser rigurosos en su elección. Los azúcares esenciales ayudarán a tu cuerpo a fabricar glicanos y los glicanos ayudarán a tu sistema inmunitario cuando deba enfrentarse a virus y bacterias, al igual que favorecerán la comunicación intercelular en particular entre células nerviosas y del cerebro.

Una dieta rica en frutas y verduras frescas, no tratadas, de temporada, proporciona todos los azúcares esenciales que necesitas y no todos proceden de fuentes dulces. Encontramos fucosa en setas y semillas, xilosa en la cebada y levadura, manosa en el brécol, la col y semillas enteras

En cambio debemos evitar los carbohidratos que yo llamo “muertos” o vacíos: los cereales elaborados, los azúcares refinados, los almidones… Deberíamos suprimir el pan, los productos del trigo elaborado y el azúcar de mesa. Todos ellos activan los programas FAT. En cambio, la fruta fresca y en particular las fresas, frambuesas, moras y otras bayas son una fuente de antioxidantes de gran valor. Lo mismo ocurre con su valor proteico nada desdeñable y además en formas altamente asimilables.


Proteínas, aprendiendo a seleccionarlas correctamente

Efectivamente en la ingesta de proteínas podemos encontrarnos con la paradoja de que cantidad ingerida y cantidad asimilada son muy desiguales. Podríamos ingerir cien gramos de proteína y de esos cien gramos quizá sólo el 15% fuera asimilable. Lo peor es que los restos de proteínas se convertirían en azúcar, a su vez fuente de calorías vacías que tu cuerpo acabará almacenando como grasas. Hay que aportar realmente proteínas fuente de aminoácidos esenciales y recurrir a los suplementos de aminoácidos (además de multivitamínicos, multiminerales…) cuando necesitemos compensar la ausencia de alguno de ellos. Yo recomiendo tomar suplementos probióticos, de enzimas digestivas, de Omega-3, de vitamina E, de ciertos aminoácidos.


La importancia fundamental de estar bien hidratados


Finalmente, tengo que enfatizar algo muy importante: debemos beber mucha agua. No en vano somos agua en un 70%. El 75-80% de la población vive en un estado de deshidratación crónica y la deshidratación activa los programas FAT. Con frecuencia confundimos la deshidratación con el hambre y comemos porqué tenemos sed. La deshidratación también se manifiesta como un intenso deseo de dulces y refrescos; precisamente lo que debemos evitar cuando queremos perder peso. Todos los expertos están de acuerdo en que hay que beber entre 8 y 10 vasos de agua al día, alrededor de dos litros. Mi propuesta es beber dos vasos de agua al levantarnos, otro vaso de agua antes de cada comida y un poco más durante la comida y desde luego por la noche. Y aún otra recomendación: bebe agua cuando tengas hambre para comprobar si realmente tienes hambre o sed.


Hambre emocional

La mayor parte de programas para perder peso no prestan ninguna atención a la conexión mente-cuerpo y ahí es donde fallan. Existen tensiones no físicas que disparan nuestros programas FAT. No considerarlas es un error.

Cada vez que sufrimos una tensión mental o emocional se generan cambios químicos en nuestro cuerpo, cambios que pueden activar antiguos programas de supervivencia en nuestro interior. Las situaciones estresantes, el estrés mental y emocional, juegan un papel primordial en los resultados cuando queremos perder peso.


El estrés y la soledad enferman

Y por eso es del todo razonable que nuestro cerebro esté interpretando cualquier estrés mental o emocional proveniente de un sentimiento de carencia como una señal de hambre extrema. En cierto sentido, cualquier carencia es una forma de hambre. Cuando en el ámbito sentimental o en la vida de pareja, ante una situación económica crítica, en el temor a perder el trabajo o a no encontrarlo si se ha perdido, en una situación que consideramos de falta de atención, en una crisis de objetivos vitales… se siente una carencia, nuestro cerebro lo traduce al ámbito físico. Desde luego el tipo más crucial de carencia que nuestro cerebro más primitivo comprende es el de la carencia física de comida. El cerebro puede interpretar cualquier forma de carencia mental, emocional e incluso espiritual como una falta de comida. Estamos hablando de una interpretación y por consiguiente no depende tanto de la objetividad de la situación como de la percepción.

De la interpretación a la convicción hay una sucesión que a veces no podemos o no sabemos controlar. Las convicciones, las creencias fuertes, pueden activar (y también desactivar) los programas FAT.

Tratándose de perder peso, es posible que hayas intentado y fracasado unas cuantas veces en el objetivo, hasta el punto de creer que es imposible. Creer que perder peso es difícil o imposible –da igual porqué motivo- ya es causa de obesidad mental.

Puedes eliminar las convicciones que causan obesidad mental reeducando tu mente. Puedes encender y apagar tus convicciones como si fueran un interruptor para satisfacer tus necesidades. Cuanto más fácil creas que es perder peso para ti, más fácil será. Puedes utilizar el poder de la convicción con provecho.

Tienes también el poder de la palabra para reprogramar tu manera de pensar. Una vez en el modo SMART tienes ejemplos de uso de palabras qe a mi me han resultado beneficiosos para afrontar tanto la obesidad emocional como la obesidad mental: Me siento seguro, la vida es segura, delgado es seguro o perder peso es fácil, soy delgado sin esfuerzo, mi cuerpo quiere estar delgado…


Visualización, o cómo sintonizar cuerpo y mente

¿En qué idioma hablan nuestro cerebro y nuestro cuerpo? ¡El nuestro, sin ninguna duda! Pero… la verdad es que no “hablan” y sin embargo se comunican.

¿Cómo podemos comunicarnos de una forma más eficiente con nuestro cuerpo? Pues a través del símbolo y la imagen, que realmente son los lenguajes universales no idiomáticos. Esta es la razón por la que la visualización da tan buenos resultados. Creando una imagen visual interna del aspecto que quieres tener estás “programando” para tener exactamente esta imagen y no otra. Es la manera más eficiente de hablar a tu mente inconsciente y a tu cerebro animal para hacerles saber:

  • Estás interpretando mal los mensajes
  • Quiero estar delgado
  • Necesito estar delgado
  • Desconecta, por favor, los programas FAT

Desde luego la visualización es más efectiva cuando estás en el modo SMART. Al alcanzar una elevada capacidad de concentración, creamos una imagen visual mucho más potente y el mensaje enviado al inconsciente es mucho más claro. En realidad, al transmitir esta imagen visual, lo que estás haciendo es trabajando la convicción de que vas a lograr aquello que ahora es una intención, pero no lo dudes: ¡estás fortaleciendo la intención y éste es un paso crucial!

Es importante que hagas de la visualización un hábito. Cuando lo hayas conseguido estarás en el camino de transformar tu cuerpo de dentro a fuera y no en el sentido contrario como casi siempre hiciste en el pasado.

La visualización se va haciendo más fácil con la práctica y con el tiempo. Lo que al principio puede exigirte unos minutos acabará tomándote un par de segundos al cabo de un mes. En mi opinión, justo en ese momento es cuando habrás adquirido el activo más útil para perder peso. Habrás adquirido la costumbre automática y sin esfuerzo de programarte para estar delgado y tu cuerpo seguirá al pie de la letra tus instrucciones.

Existen técnicas diferentes de visualización que te pueden ayudar en un principio si realmente te cuesta conseguirlo. La visualización básica puedes practicarla en cualquier momento, pero alcanzará su máxima eficacia cuando estás en modo SMART justo antes de irte a dormir o en el momento en que te despiertes. Recuerda que el modo SMART es el estado de conciencia en el que puedes implantar los cambios que deseas “se queden contigo toda la vida”, el modo en que te conviertes en máquina de superaprendizaje. No creas, sin embargo, que para entrar en el modo SMART y visualizar necesariamente requieres un lugar especial o una actividad concreta. Puedes visualizar que tu cuerpo está en perfecta forma a lo largo del día en cualquier momento siempre que se te ocurra esta idea. Cuando estás regando las plantas, cuando vas de camino al trabajo, incluso delante del ordenador haciendo una breve pausa en tu trabajo.

13/11/16

Bajar de peso para dormir bien [13-11-16]


Bajar de peso para dormir bien

Tener kilos de más aumenta el riesgo de apnea

Perder un poco de peso podría ayudar a combatir la apnea del sueño, sugieren investigadores en un estudio reciente.

Expertos finlandeses afirman que perder apenas el 5 por ciento del peso corporal parece conducir a un alivio significativo de la afección, en que la respiración se detiene frecuentemente mientras las personas duermen, resultando en un sueño interrumpido y fatiga diurna, entre otros problemas.

“Tener sobrepeso se considera el factor de riesgo más importante para la apnea obstructiva del sueño”, señala el investigador líder, doctor Henri Tuomilehto, profesor adjunto de la Clínica de Sueño Oivauni de la Universidad de Finlandia Oriental, en la ciudad de Kuopio.

Tener sobrepeso moderado aumenta el riesgo de apnea obstructiva del sueño diez veces, señala el especialista. “Se ha calculado que el 70 por ciento de todos los pacientes de apnea obstructiva del sueño es obeso”, señala.

De acuerdo con éste y otros estudios, un programa de reducción de peso con recomendaciones sobre el estilo de vida debe formar parte del tratamiento de rutina de todos los pacientes de apnea obstructiva del sueño que son obesos, ya que de manera oportuna puede curarlos.

De un vistazo

Niños

La prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad se presenta en uno de cada cuatro niños (26%), mientras que uno de cada tres adolescentes la padece (31%).

Primer lugar

El sobrepeso y la obesidad han aumentado en todas las edades, regiones y grupos socioeconómicos, lo que ha llevado a México a pasar del segundo lugar en el mundo en obesidad de adultos en 2010 a tener el primer sitio en 2013, además de ser también el primer lugar en obesidad infantil. Este lugar antes lo tenía Estados Unidos.
 

12/11/16

Adelgazar, ¿a costa del cerebro o del hígado? [12-11-16]

Adelgazar, ¿a costa del cerebro o del hígado?

Una dieta tiene que ser variada para ingerir alimentos de todos los grupos nutricionales y adecuada a lo que el cuerpo tolera mejor para, por ejemplo, si hay alergia al huevo sustituirlo por otra proteína.

Intentar eliminar unos kilos de más es una práctica bastante habitual que se acentúa con la llegada del buen tiempo, pero ¿a costa de qué?, algunas de las dietas que se proponen pueden afectar al funcionamiento del cerebro o del hígado.

La especialista en biología molecular Gabriela Brieba, investigadora de la Universidad de La Laguna (Tenerife), alerta de que algunas "dietas mágicas" que eliminan el pan y la pasta o aumentan el consumo de proteínas pueden dañar el cerebro y el hígado, ya que suponen un esfuerzo metabólico. El cerebro se alimenta de glucosa, que contienen alimentos como el pan, los cereales o los productos lácteos, y si en sangre el ser humano no dispone de la cantidad suficiente de este glúcido, el organismo tiene que hacer un sobresfuerzo para llevar al cerebro la cantidad de glucosa que necesita para funcionar.

Brieba defiende que el cuerpo necesita de la glucosa para funcionar a nivel físico y mental, ya que si no, la capacidad mental y física se verá afectada y se pone en riesgo la función cerebral con el objetivo de bajar de peso.

Por ello, destaca la importancia de llevar a cabo una dieta adecuada y variada acompañada de buenas costumbres en las que se potencie el ejercicio físico, lo cual, resalta, "es más importante que contar las calorías".

Una dieta tiene que ser variada para ingerir alimentos de todos los grupos nutricionales y adecuada a lo que el cuerpo tolera mejor para, por ejemplo, si hay alergia al huevo sustituirlo por otra proteína.

En contra de lo que de forma coloquial se pueda pensar, llevar una dieta vegetariana no es un plus, de hecho, asegura la bióloga, estas personas tienen que estar controladas por un dietista o médico, ya que corren el riesgo de no ingerir todos los aminoácidos esenciales, que se consiguen combinando legumbres y cereales.

Tampoco la dieta mediterránea tiene porqué ser la mejor, pues para los celíacos, intolerantes al gluten, está prohibida, ya que la base de este régimen es el trigo.

Beber agua marina, es otra de las prácticas "aparentemente saludables" que para la investigadora universitaria es "una barbaridad", pues consiste en consumir más sales de las que el cuerpo puede tolerar, lo que desemboca en un trabajo extra de eliminación de sales, además de deshidratación.

Otro de los mitos más escuchados, eliminar el pan y la pasta para adelgazar, es también "un disparate" según la especialista, pues el organismo necesita una dieta equilibrada para poder funcionar de forma correcta y el bajar de peso depende más de la rutina diaria y de las costumbres de vida.

El equilibrio es la clave, asevera Brieba, quien recomienda sacrificar el tiempo para ir al gimnasio y no la funcionalidad del hígado o el páncreas con dietas perjudiciales para la salud y con efecto "yoyó".

Aumentar el gasto de calorías es, sin lugar a dudas, el método más efectivo para bajar de talla, aunque a corto plazo pueda resultar más efectivo cambiar la dieta.

"El único objetivo para hacer dieta no puede ser el estético", resalta la investigadora, quien insiste en que la forma más efectiva de poder volver a usar esos pantalones en los que ya no entramos es hacer ejercicio de forma rutinaria y adaptada a la edad, a la constitución y, en definitiva, a la persona.
 

11/11/16

Tendencia a engordar [11-11-16]


Tendencia a engordar 

En invierno, los hábitos alimentarios también cambian y pueden contribuir a un aumento de peso. Para empezar, en esta época se suele producir un incremento del apetito y por tanto se tiende a comer más. Esto pasa porque ante la llegada del frío "hay una mayor demanda energética, ya que el organismo necesita compensar las calorías que pierde al tener que generar calor", explica Jordi Sarola, nutricionista del centro Cendief en Barcelona.

El problema está cuando se compensa más energía de la que se llega a gastar. Entonces, existe la posibilidad de engordar. Además, los alimentos de temporada son más calóricos que los de verano y tienen un menor aporte de agua. Y aunque hoy en día podemos encontrar casi de todo en cualquier momento, con la llegada del frío estos alimentos resultan mucho más agradables de comer. A su vez, las temperaturas y preparaciones culinarias también varían añadiendo calorías a los platos.

Así pues, si en verano hay preferencia por los alimentos crudos y sin demasiados condimentos, "en épocas de frío apetecen más los guisos, potajes, sopas, cremas, asados...", indica la nutricionista Susana del Pozo, de la Fundación Española de la Nutrición. Por otra parte, este tipo de preparaciones conllevan, a menudo, un mayor consumo de pan durante las comidas. Con el frío, además, puede haber más ganas de dulces, que añaden calorías extras a la dieta habitual.

El nutricionista Jordi Sarola apunta las fiestas de Navidad y Año Nuevo como uno de los principales motivos del aumento de peso en esta estación. "Estas festividades implican una serie de eventos sociales y comidas familiares que se tienen lugar de manera consecutiva y que se basan, tradicionalmente, en alimentos y preparaciones muy energéticas", lo justifica Sarola.

Si a ello, además, se le suma la costumbre, sobre todo durante estas celebraciones, de picar antes de comer y de hacer sobremesa al finalizar, es casi imposible empezar el año sin kilos de más. Por su parte, la nutricionista Susana del Pozo señala como otra posible causa el hecho de que "a veces durante el invierno se producen variaciones en el estilo de vida con una mayor tendencia al sedentarismo"....
 

10/11/16

Los beneficios de comer pescado podrían depender de su preparación [10-11-16]


Los beneficios de comer pescado podrían depender de su preparación

Los investigadores señalan que los pescados horneados o hervidos superan a los fritos o deshidratados en salud cardiaca

Usted obtendrá más beneficios cardiosaludables de los ácidos omega 3 si come pescado horneado o hervido, en lugar de pescado frito, deshidratado o salado, de acuerdo con un estudio reciente, que también encontró que añadir salsa de soya baja en sodio o tofu es bueno para las mujeres.

"Al parecer hervir u hornear el pescado con salsa de soya baja en sodio [shoyu] y tofu es beneficioso, mientras que comer pescado frito, salado o deshidratado no", De hecho, estos métodos de preparación podrían contribuir a elevar su riesgo", dijo la autora del estudio Lixin Meng, candidata de doctorado de la Universidad de Hawaii en Manoa, en un comunicado de prensa de la American Heart Association.

"No comparamos directamente el pescado hervido u horneado con el pescado frito, pero podemos decir en base a la razón de riesgo, que el pescado hervido u horneado tiene un beneficio protector, a diferencia del pescado frito", destacó Meng.

Los investigadores estudiaron la fuente, el tipo, la cantidad y la frecuencia de la ingesta en la dieta de omega-3 entre 82,243 hombres y 103,884 mujeres del condado de Los Ángeles y de Hawaii. Entre los participantes había negros, blancos, hispanos, japoneses y nativos de Hawaii. Tenían entre 45 y 75 años sin historial de enfermedad cardiaca.

Durante una media de 11.9 años de seguimiento, hubo unas 4,516 muertes relacionadas con el corazón entre los participantes.

Los hombres que consumían la mayor cantidad de ácidos grasos omega 3 (cerca de 3.3 gramos por día) tenían un riesgo 23 por ciento menor de muerte cardiaca que los que sólo consumían 0.8 gramos al día.

"Está claro según lo observado que a mayor consumo de omega 3 en la dieta, menor era el riesgo de morir por enfermedad cardiaca entre los hombres", señaló Meng.

La relación entre el consumo de ácidos grasos omega 3 y un menor riesgo de muerte cardiaca no estuvo tan clara entre las mujeres, apuntaron los autores del estudio.

Sin embargo, el estudio encontró beneficios cardiosaludables claros para las mujeres que consumieron mayores cantidad de shoyu y tofu.

"Mi suposición es que en el caso de las mujeres, ingerir ácidos omega 3 del shoyu y el tofu que contienen otros ingredientes activos como fitoestrógenos podría tener un efecto cardioprotector que comer sólo omegas 3", destacó Meng.

El estudio tenía previsto presentarse el lunes en la reunión anual de la American Heart Association en Orlando, Florida.

Cómo puede perderse grasa corporal cuando exhalamos [10-11-16]


Cómo puede perderse grasa corporal cuando exhalamos

La mayor parte de la grasa que una persona pierde al adelgazar se expira a través de los pulmones a través de un proceso sencillo, según un estudio realizado por científicos australianos.


La grasa puede ser exhalada, al igual que se quema a medida que pierde peso, dijeron bioquímicos australianos que han estudiado el metabolismo a nivel microscópico.

Pero advierten que la gente todavía necesita hacer ejercicio para mantenese delgada. La hiperventilación por sí sola, no es suficiente.

El equipo australiano trazó la ruta de la grasa del cuerpo en forma de átomos.

Sus conclusiones se publicaron en la edición de Navidad de la revista British Medical Journal.

Cuando la grasa se descompone ocurren dos cosas.

Los enlaces químicos se rompen, un proceso que libera calor y combustible a los músculos.

Pero los átomos -la materia de la que la grasa está hecha- se mantiene, y gran parte de éstos salen del cuerpo a través de los pulmones en forma de dióxido de carbono, dicen los científicos.

Almacenamiento de grasa y el metabolismo


El dióxido de carbono es el principal desecho cuando se metaboliza la grasa.

La grasa de los alimentos se almacena en el cuerpo en células llamadas adipocitos. Se acumula como un compuesto llamado triglicéridos.

Los triglicéridos constan de tres tipos de átomos; carbono, hidrógeno y oxígeno, y esto significa que cuando se descompone, alrededor de una quinta parte forma agua (H2O) y cuatro quintas partes se convierten en dióxido de carbono (CO2).

El agua formada puede ser excretado a través de la orina, las heces, el sudor, la respiración, lágrimas u otros fluidos corporales y se repone fácilmente con agua potable.

Pero el carbono exhalado (CO2) solo puede ser reemplazado por el consumo de alimentos o consumo de bebidas como jugo de frutas.

Comer menos y moverse más

Los autores del estudio, Ruben Meerman y Andrew Brown de la Universidad de Nueva Gales del Sur, dijeron: "Nada de esta bioquímica es nuevo, pero por razones desconocidas, parece que nadie ha pensado en realizar estos cálculos antes".

"Estos resultados muestran que los pulmones son el órgano excretor principal para la pérdida de peso".

Estiman que una persona pierde de promedio al menos 200g de carbono cada día y aproximadamente un tercio del que produce mientras duerme.

El mensaje de que hay que hacer ejercicio para perder peso no cambia.

Si se sustituye una hora de descanso con ejercicio de intensidad moderada, como trotar, se elimina 40g adicionales de carbono del cuerpo, elevando el total a alrededor de un quinto de 240g.

Así que para mantener el peso se necesita equilibrar lo que se come contra lo que quema y exhala.

"Perder peso requiere desbloquear el carbono almacenado en las células de grasa, reforzando así el estribillo escuchado a menudo de "comer menos, moverse más", dicen los investigadores.

Duane Mellor de la Asociación Dietética Británica comparó el metabolismo de la grasa con quemar gasolina en un coche - genera calor y produce movimiento, pero también crea y libera residuos.

"Los átomos después de romper la grasa para obtener energía son como los gases de escape", dijo.

Tom Barber, profesor asociado de Endocrinología en la Universidad de Warwick, dijo que el trabajo es interesante y novedoso, y rompe la percepción errónea de que la grasa es simplemente quemada como energía - algo que incluso muchos médicos piensan.

"Pero eso no cambia el mensaje de salud que tenemos que hacer ejercicio para mantener la grasa fuera", dijo.