26/3/17

La actividad física contrarresta el síndrome metabólico [26-3-17]


La actividad física contrarresta el síndrome metabólico
 
Los ejercicios moderados pueden contrarrestar el síndrome metabólico, una mortal combinación de problemas cardiacos y diabetes, señala un estudio.

"Un nuevo hallazgo demuestra que los cambios en los factores de riesgo de la enfermedad gracias a los ejercicios también estuvieron relacionados con la reducción de grasas corporales, particularmente la grasa abdominal, y un aumento en el tejido muscular, más que con un mejoramiento de la condición física", señalan los investigadores en el Johns Hopkins en Baltimore.

Los resultados del estudio, publicado en el American Journal of Preventive Medicine y que se encuentran disponibles a partir de hoy en el sitio web, revelan que un 43 por ciento de todos los participantes del grupo que practicaron ejercicios no presentó nuevos síntomas del síndrome metabólico y que la condición se resolvió en nueve de los casos estudiados, lo que representa una reducción de un 41 por ciento.
 

24/3/17

¿Quieres bajar de peso? 5 frutas que te ayudan [24-3-17]

¿Quieres bajar de peso? 5 frutas que te ayudan

Existen algunas frutas que ayudan a que las personas pueden bajar de peso rápidamente sin perder los nutrientes que su cuerpo necesita.

peru.com

Cuando una persona empieza una dieta, cree que todas las frutas son adecuadas para bajar de peso y debe incluirlas. Sin embargo, eso no es cierto, por eso a continuación te decimos las indicadas.

1.- Arándanos

Además de tener uno de los niveles más altos de antioxidantes, los arándanos pueden ayudar a mejorar los problemas de metabolismo.

2- Granada

De acuerdo a un estudio de la Universidad de Carolina, los polifenoles antioxidantes que contiene esta fruta promueven el aceleramiento del metabolismo.

3.- Kiwis

Esta fruta se encuentra recargada de fibras y son increíbles para una buena digestión.

4.- Manzanas

Se recomienda comer al menos 1 o 2 manzanas al día para mantenerse saludable.

5.- Duraznos


Esta fruta es ideal para mantener una dieta baja en calorías, contiene muchísima fibra, potasio y vitaminas.

19/3/17

Cebolla [19-3-17]


CEBOLLA: ORIGEN Y VARIEDADES

El origen de la cebolla no se conoce con exactitud. Algunos autores afirman que procede de Asia Central, otros señalan que son originarias de Asia Occidental y hay quienes opinan que son originarias del norte de África. De lo que sí hay certeza es de que las cebollas eran muy valoradas por los egipcios, al igual que el ajo y el puerro. En la época de griegos y romanos las cebollas eran muy consumidas. Se creía entonces que aumentaban la fuerza de sus soldados. Fueron los romanos quienes introdujeron el cultivo de la cebolla en el resto de países mediterráneos. Durante esa época se desarrollaron las cebollas de bulbo grande. A partir de ellas se obtuvieron las variedades modernas. La cebolla llegó a América por medio de los primeros colonizadores y se incorporó con rapidez a la cocina de muchos pueblos americanos. En la actualidad, la cebolla se cultiva en las zonas templadas de todo el mundo.

Se puede dividir las cebollas en diferentes grupos:

Tipo Babosa: variedad de consistencia tierna, dentro de la que se incluyen distintos tipos como la Babosa temprana (sabor dulce, piel amarillenta y carne blanca), la cebolla de Figueras (color violáceo) y la Coler (variedad muy precoz y de buen tamaño).

Tipo grano de oro: su piel es amarillenta y en algunos casos rojiza. La carne es blanca.

Tipo Liria: variedades de color amarillento y sabor dulce.

También se clasifican según su uso culinario:

Para cocinar: son variedades de bulbo grande. Su sabor varía del suave al fuerte y su color del blanco al rojo. Las más blancas suelen consumirse en ensalada, además de ser utilizadas para la obtención de cebolla deshidratada.

Entre una y otra variedad garantizan la presencia de esta verdura en los mercados a lo largo de todo el año.

Para ensalada: son las conocidas cebolletas de manojo o cebollas dulces, de sabor suave y de gran demanda en Estados Unidos.

Para encurtir: pequeñas, blancas y de sabor picante.

Existe una variedad de cebolla denominada "cebolla morcillera", que se utiliza en la elaboración de morcillas. Es una cebolla de gran tamaño que consigue mejorar la calidad de los productos de charcutería.


SU MEJOR ÉPOCA
En el mercado se dispone de cebollas durante todo el año, si bien su mejor época es la que transcurre durante los meses de primavera.


CARACTERÍSTICAS
Forma: globosa, esférica o elipsoidal.

Tamaño y peso: su diámetro oscila entre los tres y los diez centímetros. Su peso medio se sitúa entre los 100 y los 250 gramos.

Color: blanco, amarillo, rojo intenso, violáceo o con o sin vetas.

Sabor: en general picante, si bien según la variedad también las hay dulces.


CÓMO ELEGIRLA Y CONSERVARLA
Se han de seleccionarse los ejemplares duros, firme y de cuello corto, y rechazar las cebollas húmedas, con manchas o cuello muy blando. Esto indica que están pasadas o todavía están sin formar.

Para que las cebollas conserven en buenas condiciones todas sus cualidades organolépticas y nutricionales, es suficiente con almacenarlas en un lugar seco y fresco. Sin embargo, una vez cortadas han de envolverse con un film plástico y guardarlas en el frigorífico.


PROPIEDADES NUTRITIVAS
Las cebollas son un alimento con un escaso aporte calórico porque su contenido en agua es de alrededor del 90%. En la composición de las cebollas se ha de tener en cuenta su apreciable aporte de fibra y su contenido mineral y vitamínico, que la convierten en un excelente alimento regulador del organismo.

Las cebollas son una buena fuente de potasio, y presentan cantidades significativas de calcio, hierro, magnesio y fósforo. El calcio vegetal no se asimila tanto comparado con el de los lácteos u otros alimentos que se consideran buena fuente de este mineral. Algo similar ocurre con el hierro, cuya absorción es mucho mayor cuando procede de alimentos de origen animal.

El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, además de intervenir en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula. El fósforo, al igual que el magnesio, juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, pero este último además se relaciona con el funcionamiento de intestino, nervios y músculos, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.

En cuanto a su contenido vitamínico, las cebollas son ricas en vitaminas del grupo B, como los folatos y las vitaminas B3 y B6. Presenta cantidades discretas de vitamina C y E, ambas con efecto antioxidante.

Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis de material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico. La vitamina E, al igual que la C, tiene acción antioxidante, pero ésta última además interviene en la formación de colágeno, glóbulos rojos, huesos y dientes. También favorece la absorción del hierro de los alimentos y aumenta la resistencia frente a las infecciones.

No obstante, las propiedades salutíferas de las cebollas se deben, más que a su composición nutritiva, a su abundancia de antioxidantes, entre ellos los flavonoides y los compuestos azufrados. Estos últimos son sustancias precursoras de compuestos volátiles que son los que aportan a la cebolla ese olor y sabor tan característicos.

Composición por 100 gramos de porción comestible

Energía (Kcal) 25,5
Agua (ml) 87,6
Hidratos carbono (g) 5,3
Proteínas (g) 1,4
Fibra (g) 1,8
Potasio (mg) 180
Magnesio (mg) 4,2
Vitamina B6 (mg) 0,13
Vitamina C (mg) 7
Folatos (mcg) 7

mcg = microgramos (millonésima parte de un gramo)


Exceso de peso

Su bajo valor calórico hace que las cebollas puedan ser incluidas como acompañamiento de cualquier plato que forme parte de una dieta de control de peso. Además, gracias a su elevado contenido en fibra, la cebolla aporta sensación de saciedad tras su consumo y mejora el tránsito intestinal.


Problemas respiratorios
La cebolla es rica en compuestos azufrados que forman parte del aceite esencial. Éstos son los responsables de su característico sabor picante. Este aceite actúa sobre las vías respiratorias, mejora la expectoración, lo que resulta beneficioso en caso de afecciones respiratorias como catarros y bronquitis. También contiene la cebolla otro tipo de compuestos azufrados, en concreto los tiosulfinatos, que cumplen una acción antiasmática y antiinflamatoria.


Potente diurético y depurativo
La cebolla, gracias a su buen aporte de potasio y bajo de sodio, favorece la eliminación del exceso de líquidos. Este efecto es beneficioso en caso de hiperuricemia y gota, cálculos renales y en caso de hipertensión, retención de líquidos y oliguria. Con el aumento de la producción de orina se eliminan, líquidos y sustancias de desecho disueltas en la orina como ácido úrico, urea, etc.


Prevención de enfermedades
Además de su contenido en compuestos de azufre, vitaminas C y E, las cebollas contienen gran cantidad de flavonoides, entre los que destacan las antocianinas y la quercetina, todos ellos compuestos antioxidantes. Las antocianinas son pigmentos naturales que aportan el color violáceo a algunas variedades de cebolla. La quercetina se encuentra en todas las cebollas en una proporción muy elevada (en torno a los 300 mg/ 100 gr). Este compuesto posee además la propiedad de favorecer la circulación sanguínea.

Los antioxidantes bloquean el efecto dañino de los denominados "radicales libres". La respiración en presencia de oxígeno es esencial en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de la misma se producen unas moléculas, los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud por su capacidad de alterar el ADN (los genes), las proteínas y los lípidos o grasas. En nuestro cuerpo existen células que se renuevan de manera continua (de la piel, del intestino... ) y otras que no (células del hígado... ). Con los años, los radicales libres aumentan el riesgo de que se den alteraciones genéticas sobre las primeras, lo que puede favorecer el desarrollo de cáncer, o reducen la funcionalidad de las segundas, característica del proceso de envejecimiento.

Existen situaciones que aumentan la producción de radicales libres, entre ellas el ejercicio físico intenso, la contaminación ambiental, el tabaquismo, las infecciones, el estrés, dietas ricas en grasas y la sobre exposición al sol. Por otra parte, la acción positiva de los antioxidantes en la prevención de enfermedades cardiovasculares es hoy una afirmación bien sustentada. Se sabe que es la modificación del llamado "mal colesterol" (LDL-c) la que desempeña un papel fundamental en el inicio y en el desarrollo de la aterosclerosis. Los antioxidantes bloquean los radicales libres que modifican el llamado mal colesterol, y contribuyen a reducir el riesgo cardiovascular y cerebrovascular. Por otro lado, unos niveles bajos de antioxidantes constituyen un factor de riesgo para ciertos tipos de cáncer y de enfermedades degenerativas.


Mujeres embarazadas y niños
La cebolla es un alimento a tener en cuenta en la alimentación de la mujer embarazada gracias a su contenido en folatos. Ésta es una vitamina relevante a la hora de asegurar el correcto desarrollo del tubo neural del feto, sobre todo en las primeras semanas de gestación. La deficiencia de esta vitamina puede provocar en el futuro bebé enfermedades como la espina bífida o la anencefalia. Los requerimientos de folatos son superiores también en los niños en edad de crecimiento. Por eso, la presencia de la cebolla en su alimentación habitual es una forma de prevenir deficiencias.


Flatulencia
El consumo excesivo de cebolla puede ocasionar flatulencia, es decir, acumulación de gases intestinales, debido a su contenido en compuestos de azufre. Por este motivo, personas con aerofagia, dispepsia o digestiones difíciles pueden no tolerarlas. No obstante, no se puede generalizar y habrá que valorar la tolerancia individual. Su digestibilidad difiere en función del método de cocinado; como mejor se tolera es cocida y, como peor, cruda y frita.



A la hora de ofrecer esta hortaliza a los niños es importante elegir aquellas variedades cuyo sabor no sea demasiado picante

Su consumo en crudo puede resultar algo fuerte, por lo que es conveniente cocinarlas.

Se pueden incluir en múltiples platos que resultan agradables a los niños. Se puede utilizar la cebolla, por ejemplo, como un ingrediente más del relleno de las empanadillas de atún o añadirla a una tortilla de patata, lo que hace que ésta resulte más jugosa. También se pueden preparar aros de cebolla rebozados o utilizarla en la elaboración de pizzas y hamburguesas caseras, croquetas, etc.


Curiosidades
A todo el que ha pelado o cortado una cebolla se le han saltado en más de una ocasión las lágrimas. Esto se debe a que, cuando se corta la cebolla, ésta libera un aceite volátil muy rico en compuestos azufrados. Dicho compuesto se descompone al llegar a la lágrima del ojo y produce azufre que se transforma en ácido sulfúrico. Este ácido es el que provoca el picor y el lagrimeo.


Cómo prepararlas
La cebolla es un alimento ideal para consumir tanto crudo como cocinado. Si se prefiere consumir cruda puede añadirse a ensaladas junto con otras hortalizas. Por lo general, las variedades dulces son las más empleadas para este fin, aunque también pueden consumirse variedades más fuertes si han estado a remojo unos minutos en agua con jugo de limón, para así conservar todas sus vitaminas.La cebolla es una hortaliza muy versátil. Puede cocinarse tanto asada como hervida, rehogada, salteada, frita. Es un acompañamiento ideal de múltiples platos a base de carne, pescado, verdura, legumbres y guisos de todo tipo. También pueden elaborarse con ellas tortillas que incluyan cualquier otro tipo de verduras como espinacas, pimientos, ajos frescos... o utilizarlas como un ingrediente más de la salsa de relleno de pimientos, calabacines o berenjenas. Con ellas se pueden elaborar sabrosas sopas así como incluirlas en diversas cremas y purés.

Además, cuando se cocina la cebolla apenas se ve afectado su contenido en flavonoides, por lo que cualquier plato elaborado con ella será buena fuente de dichos componentes antioxidante.



Aros de cebolla rebozados
4 personas

Ingredientes

- 250 gr de cebolla
- 100 gr de harina
- 1 cucharada de levadura en polvo
- 1 yema de huevo
- 1 vaso de leche
- Aceite para freír
- Sal al gusto

Cómo se prepara

Pelar la cebolla, cortarla en aros finos y ponerla a remojo en agua fría durante treinta minutos.

Mezclar la harina, la levadura y la sal.

A continuación, mezclar la yema de huevo con la leche y añadir el aceite a la harina hasta formar una crema.

Escurrir los aros y secarlos con un papel absorbente de cocina.

Sumergir uno a uno los aros en la pasta y freír en aceite muy caliente.

Sacar los aros de cebolla a un plato con papel de cocina para eliminar el exceso de aceite de la fritura.

Consumirlos de inmediato.

Estos aros se utilizan como guarnición de platos de carne y pescado a la plancha, aunque pueden servir de plato único, por ejemplo, acompañados de una ensalada de endibias con queso fresco.

18/3/17

Pescado a la plancha es bueno para el corazón [18-3-17]


Pescado a la plancha es bueno para el corazón

El pescado tiene propiedades beneficiosas que protegen de los males cardíacos, pero sólo si se come horneado o a la plancha, señala un estudio presentado el lunes. No se incluye en el grupo a los populares "palitos de pescado".

El tipo de pescado que se sirve frito contiene muy poca proporción de omega-3, la grasa saludable que puede mejorar el nivel de colesterol y otros factores de riesgo cardíaco, dijeron los científicos en una reunión de la Asociación Estadounidense Cardíaca.

Una dieta con bastante pescado ha sido vinculada desde hace mucho a un bajo índice de enfermedades cardíacas, de tal manera que la asociación cardíaca recomienda que se coma por lo menos dos veces o más por semana, especialmente pescados grasosos como el salmón y el atún que tienen un alto contenido de los ácidos lípidos omega-3.
Ese tipo de grasa es el que se cree aumenta el conocido como colesterol bueno, HDL, y de bajo contenido de triglicéridos.

Los científicos consideran que los omega-3 podrían tener un papel mucho más amplio, por lo cual se ha intensificado el estudio para definir mejor cómo el pescado influye en la salud cardíaca y cómo debería comer la gente para poder beneficiarse.

Mozaffarian examinó imágenes de ultrasonido de los corazones de 5.000 estadounidenses de edad avanzada a quienes se les dio un cuestionario sobre su dieta diaria. Después de complementar con otros factores que participan en la salud cardíaca, inclusive otros alimentos, determinó que la gente que por lo general come pescado a la plancha u horneado tenían por lo general un bajo ritmo cardíaco y baja presión sanguínea, y un mejor flujo sanguíneo al corazón.

En contraste, aquéllos que por lo regular comen pescado frito o sándwiches de pescado mostraban señales de endurecimiento arterial y otros problemas cardíacos.

Hubo poco evidencia de la presencia de los omega-3 en la sangre de los amantes del pescado frito, probablemente porque los tipos de pescado que por lo general se sirven fritos son el bacalao y otros menos grasosos que no tienen tanto contenido de las grasas omega-3, que los más grasosos como el salmón, destacó Mozaffarian.

Tampoco es saludable comer pescado frito con abundante aceite. El estudio constituye un progreso para que los científicos entiendan cómo el pescado grasoso afecta al corazón, dijo el doctor Jean Olson del Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y sistema sanguíneo, que financió el estudio. El mensaje para el público es: "Consuma más pescado", recomendó.


17/3/17

Un vaso de agua fría en ayunas acelera el metabolismo y ayuda a adelgazar [17-3-17]


Un vaso de agua fría en ayunas acelera el metabolismo y ayuda a adelgazar

El agua fría obliga a nuestro cuerpo a regular la temperatura, quemando más calorías


Una vez más, el agua es nuestro mejor aliado a la hora de bajar de peso. Además de hidratarnos, saciarnos y favorecer la quema de grasas, también nos ayuda a acelerar el metabolismo. Un vaso de agua fría en ayunas es el primer 'tip' saludable a tener en cuenta en las primeras horas del día.

A primera hora de la mañana, nuestro cuerpo ha estado muchas horas sin recibir alimentos. Si bebemos un vaso de agua al despertarnos activaremos nuestro cuerpo para que comience cuanto antes a quemar calorías, y a la vez depurará nuestro organismo de toxinas.

Si además el agua está fría, potenciará el aceleramiento del metabolismo ya que nuestro cuerpo se verá obligado a regular la temperatura del agua, por lo que quemaremos más calorías durante ese proceso. El vaso de agua en ayunas no significa que el desayuno deba saltarse. Es la comida más importante del día, ya que nos dará la energía necesaria para afrontar la jornada teniendo por delante muchas horas de actividad en las que quemaremos las calorías consumidas. Dos consejos importantes para adelgazar.

Además, beber agua antes de comer nos quitará la sensación de hambre al darnos sensación de saciedad. Los expertos recomiendan beber hasta dos litros al día. Mejora la piel, hidrata, favorece la eliminación de grasas y además, acelera tu metabolismo dando resultados a largo plazo.

Si nos acostumbramos a seguir estos 'tips' saludables junto con ejercicio físico, los resultados serán más visibles que con cualquier tipo de dieta.

16/3/17

Cuando las calorias se esconden [16-3-17]


Cuando las calorias se esconden

La obesidad, una de las epidemias del siglo XXI, tiene raíces escurridizas. El azúcar, uno de los ingredientes que más engordan y menos nutren, no siempre se halla en los chocolates, galletas, postres, tartas, helados, refrescos o golosinas, como es de esperar. Es el huésped de infinidad de productos no dulces, y pasa inadvertido para el paladar aunque no para el metabolismo.

La epidemia de obesidad y sobrepeso está alcanzando cotas hasta ahora nunca vistas, especialmente en los niños, doblándose en apenas una década, y esta “enfermedad del progreso” sigue avanzado imparable en el mundo desarrollado.

Hasta tal punto llega el problema, que las autoridades sanitarias estadounidenses han recomendado etiquetar los alimentos, de igual modo que se alerta en las cajetillas de tabaco acerca de su riesgo para la salud, después de que un informe ha indicado que la obesidad y el sobrepeso casi se equiparan al tabaquismo como primera causa de muerte evitable en Estados Unidos.

Se calcula que un 64 por ciento de los norteamericanos tiene sobrepeso y el 30 por ciento es obeso, mientras que el 30 por ciento de los niños tiene kilos de más y el 16 por ciento es obeso. Las cifras de obesidad en Europa son similares.

LOS DISFRACES DE LA DULZURA

Uno de los alimentos que aportan más energía o calorías, es el azúcar, aunque no siempre se encuentra donde se espera.

Según el doctor Claudio Mariscal, experto en nutrición y endocrinología, "para la mayoría de la gente el azúcar es sólo el de mesa, pero hay otros azúcares simples con el mismo contenido en calorías que no están tan mal vistos, como los de las mermeladas, jaleas, miel, melazas, refrescos o zumos de fruta".

Para nuestro organismo no hay diferencia entre el azúcar refinado y el que adopta otras formas, como la miel, la melaza, la fructosa, el jarabe de arce o el zumo frutal concentrado: todos aportan gran cantidad de calorías que pasan a engrosar nuestro tejido adiposo.

"Algunos fabricantes indican que sus galletas no contienen azúcar, pero en la elaboración pueden emplear fructosa que contiene la misma cantidad de calorías que el azúcar", señala.

Según este experto, “algunos sustitutos de los hidratos de carbono como ciertos edulcorantes han conseguido reducir a la mínima expresión la cantidad de calorías, como en el caso de los refrescos "light", pero en otros productos grasos como los chocolates han conseguido reducir algo su aporte energético, pero siguen teniendo una cantidad de calorías a tener en cuenta".

Cuando tomamos una comida dulce, el azúcar que contiene se transforma rápidamente en glucosa ó azúcar sanguíneo, y se incorpora al torrente sanguíneo. En respuesta al azúcar, el páncreas libera insulina, la cual actúa como un agente de tráfico, dirigiendo el azúcar fuera de la sangre y hacia distintas células.

Parte del azúcar es quemado de inmediato como combustible para el organismo, y otra parte es enviada al hígado y los músculos para ser almacenado como glucógeno, como una potencial fuente de energía.

LA GLUCOSA EN EL “SUBE Y BAJA”

Si aún queda un poco de azúcar, la insulina lo elimina de la sangre, y lo reparte por el cuerpo donde se almacena en forma de grasa. Cuando un exceso de azúcar golpea el torrente sanguíneo, el páncreas se vuelve más celoso y segrega más insulina.

Con esta cantidad extra de insulina "barriendo" el azúcar fuera de la sangre, el nivel de glucosa disminuye, lo cual reaviva la sensación de hambre al cabo de una hora, debido a que el cuerpo necesita más glucosa: su combustible o fuente de energía.

Si para saciar el apetito ingerimos más comidas dulces, aumentará nuevamente el nivel de insulina y bajará el de glucosa, lo cual aumentará de nuevo nuestros deseos de comer dulces, entrando en un círculo vicioso.

El azúcar acecha en los lugares más sorprendentes, listo para sabotear hasta la más eficaz de las dietas. Por ejemplo, gramo a gramo, las salsas de barbacoa o ketchup, son más dulces que un helado de crema, mientras que un zumo envasado puede contener la misma cantidad de azúcar que una barrita dulce.

Además de los que llevan azúcar añadido, hay muchos alimentos como los zumos de frutas exprimidos, que poseen azúcar de forma natural. Ya sea que se les agregue azúcar refinado, o sean endulzados con fructosa, miel o azúcar morena, muchos productos esconden una buena cantidad de calorías invisibles.

CÓMO EVITAR LOS DESLICES CALÓRICOS

Para no ingerir calorías inadvertidamente, los expertos aconsejan leer las etiquetas de los productos con atención, incluso las de aquellos alimentos que no son dulces, para comprobar su contenido en azúcar. Las palabras terminadas en "osa" indican la presencia de azúcares, los cuales están presentes con distintos nombres en un centenar de sustancias para endulzar.

Los zumos frutales son saludables, pero muchos son verdaderos concentrados de calorías provenientes del azúcar. De fresa, mango, piña, melocotón, limón, solos o combinados: todas estas bebidas, envasadas en cartones o botellas, son bombas energéticas que hay que tomar con moderación.

Las bebidas más azucaradas y altas en calorías, son las de manzana, y equivalen casi a tomar un refresco de cola.

Además, las galletas y mermeladas etiquetadas como "endulzadas con zumo de fruta concentrado " pueden parecer más saludables, pero no son mejores. Cuando el zumo de una fruta se concentra y emplea como edulcorante, sus componentes nutritivos se eliminan y sólo queda el azúcar, y sus calorías.

10/3/17

El porqué del efecto rebote de las dietas [10-3-17]

El porqué del efecto rebote de las dietas

Un estudio permite identificar a individuos que recuperarán los kilos tras un régimen

Científicos españoles han hallado que las dos principales hormonas implicadas en la regulación del apetito, la leptina y la grelina, influyen en la recuperación de los kilos después de una dieta de adelgazamiento, aun con hábitos saludables.

Esta es la principal conclusión de un estudio desarrollado entre una muestra representativa de 104 individuos con sobrepeso (49 mujeres y 55 hombres), a los que se sometió a un régimen hipocalórico (se redujo su dieta 800 kilocalorías) durante un período de ocho semanas y a los que después se observó su evolución a lo largo de las 32 semanas posteriores a finalizar el tratamiento.

Los resultados de este trabajo se han publicado en la revista The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism y, según los investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red-Fisiopatología de la Obesidad y la Nutrición (CIBERobn), abren "vías a nuevas dianas terapéuticas a través de dietas personalizadas".

Ana Belén Crujeiras, autora principal del artículo, ha explicado que la grelina es una proteína sintetizada por el duodeno y estómago que despierta la sensación de apetito y la leptina, producida por el tejido adiposo, inhibe las ganas de comer.

Éstas dos influyen en la recuperación de peso de algunos pacientes que han sido sometidos a regímenes de adelgazamiento, aun llevando hábitos saludables tras dejar la dieta hipocalórica.

Crujeiras ha detallado que a esto es lo que se llama efecto rebote o "yo-yo".

En concreto, en el seguimiento a los pacientes, el grupo de investigación constató que, por ejemplo, una persona con un peso de cien kilos que perdió en el tratamiento cinco, luego los recuperó.

Según Crujeiras, la cantidad de la leptina y la grelina en sangre determina la predisposición de cada persona a recuperar los kilos perdidos.

"Analizando los niveles en plasma sanguíneo de estas hormonas podemos identificar, antes de empezar una dieta, a aquellos pacientes que van a recuperar el peso que van a perder", ha añadido.

Éste es un paso más en la búsqueda de nuevas vías de tratamiento para combatir la obesidad, pero "a día de hoy no se puede decir mucho más" porque hace falta realizar más estudios, ha indicado.

En este sentido, Crujeiras ha explicado que su grupo va a continuar la investigación para conocer más sobre los mecanismos moleculares, ya que sólo así se podrán diseñar en un futuro programas específicos, que podrían incluir determinados alimentos o, incluso, fármacos que, combinados con ejercicio, sean capaces de restaurar este tipo de hormonas.

No obstante, ha insistido, los resultados de este trabajo abren la puerta a nuevas dianas terapéuticas para luchar contra la obesidad.

Los científicos del CIBERobn que han participado en esta investigación pertenecen al Hospital Clínico de Santiago de Compostela, en colaboración con la Universidad de Navarra.

9/3/17

Por qué los hombres parten con ventaja al seguir una dieta de adelgazamiento [9-3-17]


Por qué los hombres parten con ventaja al seguir una dieta de adelgazamiento

Mientras que las mujeres pierden una media de 4,5 kilos en tres meses, los hombres pierden hasta 6,5 kilos, es decir, dos más

Un reciente estudio elaborado por Medicadiet revela las diferencias entre los hombres y las mujeres que acuden a un nutricionista para adelgazar. El estudio contempla 900 pacientes que han seguido una dieta de adelgazamiento durante 3 meses, y 360 pacientes que la han seguido durante 6 meses. En todos los casos, las dietas están basadas en dieta mediterránea y al menos el 90% del peso perdido ha sido en forma de grasa.

El estudio muestra que un 79% por ciento de los pacientes son mujeres, frente al 21% de hombres. El porcentaje de hombres que acuden al nutricionista desciende al 13% en pacientes menores de 24 años y alcanza un 30% en pacientes entre 35 y 44 años. En esta franja de 35 a 44 es cuando más hombres se preocupan por su salud y su estética.

“Entre los 18 y 24 años las mujeres se preocupan mucho más por su aspecto que los hombres, y muchas acuden a nuestros centros con sobrepeso de nivel 1 o incluso con normopeso y quieren adelgazar 2 ó 3 kilos de forma sana y controlada. Por otro lado, los hombres que acuden a un nutricionista con esa edad suele ser por problemas de sobrepeso de nivel II u obesidad, es decir, con problemas de salud y no sólo estéticos”, destaca Sonia Manzanedo.

Ellos adelgazan antes y pierden más cintura


Uno de los datos más destacados que refleja este estudio es la diferencia en la pérdida de peso que sufren hombres y mujeres. Mientras que las mujeres pierden una media de 4,5 kilos en tres meses, los hombres pierden hasta 6,5 kilos, es decir, dos más. Esta diferencia es aún mayor cuando la dieta tiene una duración de seis meses, alcanzando los 2,3 kilos de diferencia. También se constata una mayor pérdida de cintura por parte de los hombres a los tres meses, siendo de 4,7 centímetros en mujeres y de 6,1 cm. en los hombres, una diferencia de 1,5 centímetros que aumenta a 1,7 centímetros a los seis meses.

Analizando el peso perdido en función del exceso de peso inicial, comprobamos que en el caso de personas con sobrepeso (IMC entre 25 y 30), los hombres adelgazan 1,3 kilos más que las mujeres. Esta diferencia es aún mayor en los pacientes con obesidad tipo 1 (IMC entre 30 y 35), ya que los hombres pierden 2,2 kilos más que las mujeres, y en obesidades más graves, donde los hombres pierden 2,8 kilos más que las mujeres. Sin embargo, cuando los pacientes presentan normopeso y la necesidad de pérdida de peso es menor, son las mujeres las que pierden 0,6 kilos más que los hombres.

Esta diferencia en la pérdida de peso entre hombres y mujeres se debe a varios factores. En primer lugar, se pierde más peso cuando el IMC de partida es más elevado, ya que un mayor peso conlleva un mayor gasto metabólico. Como ya hemos comprobado, los hombres acuden al nutricionista con mayor exceso de peso, 2 puntos más de IMC inicial respecto a las mujeres.


La importancia de los hábitos alimenticios


Otra causa puede guardar relación con la diferencia entre la masa muscular de hombres y mujeres. “En el caso de los hombres, éstos tienen mayor masa muscular (un 38% de músculo frente a un 32% en mujeres), y por tanto mayor gasto. Su composición corporal, con dietas capaces de mantener masa muscular, facilita la pérdida de peso”, apunta la doctora Ana de Cos, médico endocrino y responsable de la Unidad de Obesidad del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario La Paz.

Por otro lado, las mujeres presentan mejores hábitos alimenticios iniciales, con más antecedentes de dietas, mientras que los hombres apenas han realizado dietas previas. Por tanto, al iniciar un cambio de hábitos, el campo de mejora es mayor.

Asimismo, se pueden extraer también las siguientes conclusiones del estudio:

  • Los hombres requieren dos puntos más de IMC, es decir 6,2 kilos más, para tomar la decisión de empezar a adelgazar.
  • La mayoría de los hombres que acuden al nutricionista presentan obesidad y problemas de salud, y un porcentaje muy reducido lo hace por estética.
  • A partir de los 45, tanto hombres como mujeres necesitan IMC más altos, entre 5 y 6 kilos más, para acudir al nutricionista, por lo que se concluye que su motivo va más ligado a la salud que a la estética.
  • Existe una tendencia generacional de los hombres a cuidarse más: entre los 25 y 45 años, el promedio de hombres que inician un plan nutricional es del 26% frente al 21% del conjunto de la sociedad.